Autor: María Bueno

  • PENSAR Y PENSAR

    PENSAR Y PENSAR


    Introducción al poema:

    En este poema, la autora transita del desconcierto del despertar a una reflexión profunda sobre el pensamiento incesante, ese que no descansa ni siquiera en la pausa. Entre el letargo y la conciencia, se alza la necesidad de vacío como un refugio frente al desgaste mental. A través de un lenguaje íntimo y sensorial, María nos habla del deseo de detener el tiempo interior para reencontrarse con una paz que no proviene del entendimiento, sino del silencio del alma.

    Reflexión de la autora

    Este poema nació una tarde en la que me venció el cansancio, no sólo físico, sino mental. Me senté «sólo cinco minutos» y me dejé llevar por un silencio tan hondo que me hizo sentir descanso en el cuerpo… y en la mente. Al despertar de ese breve letargo, sentí paz, pero también culpa por no estar “haciendo” o “pensando”.

    Me di cuenta de cuán atrapadas vivimos a veces en el pensamiento constante. Como si pensar fuera una obligación. Y no hablo de razonar, sino de ese pensar que nos agota, que se mete en cada rincón de nuestra mente y nos exige respuestas, decisiones, memoria, futuro…

    Escribí este poema como un susurro hacia mí misma, como un permiso que me concedí: «Deja de pensar, aunque sea un rato. No pasa nada. También necesitas el vacío.»
    Y ese vacío no es huida, es pausa. Es recogimiento. Es vida en otra frecuencia.

    Este poema habla del silencio mental como espacio de salud, de calma. Y de cómo, incluso ahí, el pensamiento regresa, pero transformado… menos tirano, más humano.


    PENSAR Y PENSAR

    ¡Se yergue sobresaltada,
    como torre de catedral!
    No sabe dónde está
    ni qué hora es.

    Por las rendijas de la ventana
    se cuela una luz tenue,
    alcanzando el extremo más alejado
    de lo que parece un sofá.

    Por fin reconoce el escenario:
    es su sala de estar,
    con dosis elevadas de efluvios
    que aún danzan al son de viejas canciones,
    de vasos con restos de saciedad.

    Sólo se había sentado cinco minutos,
    para dejarse llevar
    por ese letargo amigo
    que reconocía su cuerpo,
    que se alojaba en su mente
    para mecer la nada,
    para vaciar el pensar.

    ¡Ay, vacío!
    ¡Cuán necesito sentirte!,
    cuánto valor tu compás
    en la inexistencia de mi pensar.

    ¡Pensares míos!,
    dejadme macerar el olvido,
    dejadme vivir el vacío,
    ¡dejadme vivir en la paz!

    ¡Loco pensar!,
    por renaceres nuevos
    que invadan mis vacíos,
    que vuelvan a llenar,
    una y otra vez,
    mi soledad.

    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.

    Crítica literaria del poema “PENSAR Y PENSAR”:

    PENSAR Y PENSAR se presenta como un viaje introspectivo que parte de una escena cotidiana —el despertar sobresaltado en un sofá— para adentrarse en un terreno mucho más complejo: el anhelo de vacío mental frente al constante rumiar del pensamiento.

    Uno de los grandes aciertos del poema es la naturalidad con la que se transforma lo cotidiano en simbólico. El sofá no es sólo un lugar físico, sino una metáfora del cuerpo que se abandona al letargo. Ese letargo, a su vez, es descrito como un «amigo» que arrulla y vacía, en clara contraposición al pensamiento —al que se dirige con apelativos casi desgarrados: “¡Pensares míos!”, “¡Loco pensar!”—. Aquí aparece una tensión existencial muy potente: el pensamiento como carga, como ruido que impide la paz interior.

    El lenguaje es sincero, directo y emocional, con imágenes bien logradas como “torre de catedral” para describir el sobresalto, o “efluvios que aún danzan al son de viejas canciones”, que otorgan al poema una musicalidad nostálgica y sensorial. Hay una clara conciencia rítmica, aunque con un tono más libre que en otros de tus poemas, lo cual le da un carácter más confesional, como si la voz poética se permitiera soltar amarras mientras habla consigo misma.

    Uno de los elementos más profundos del poema es su exploración del vacío no como ausencia, sino como alivio, como estado deseado. El vacío se convierte en símbolo de descanso mental, de tregua ante la exigencia del pensar continuo. Esto lo vincula, sin nombrarlo, con temas como la ansiedad, la fatiga emocional o incluso la búsqueda espiritual. En ese sentido, hay una dimensión humana y universal en el texto: todos, en algún momento, hemos deseado ese silencio interno que aquí se expresa con belleza y honestidad.

    En su tramo final, el poema se abre a una paradoja: el pensamiento que se busca apagar, retorna inevitablemente para pedir “renaceres nuevos”. Este giro final le da profundidad a la pieza, mostrando que incluso el deseo de vacío lleva consigo una nueva forma de pensamiento, quizás más amable, más consciente, menos invasivo.

    Valoración final

    PENSAR Y PENSAR es un poema intimista y honesto que trabaja con lo sutil: el peso de lo mental, el deseo de desconectar, y la dificultad de hallar paz en una mente activa. Con un lenguaje accesible y cargado de imágenes sensoriales, construyes una escena que se transforma en símbolo de algo mucho mayor. Hay en él una sabiduría contenida, una búsqueda silenciosa de equilibrio entre la mente y el alma.

    Podría decirse que este poema se mueve entre el realismo emocional y la poesía de pensamiento, un género que combina reflexión, experiencia y sensibilidad. No hay artificio ni grandilocuencia: hay verdad. Y eso lo vuelve poderoso.

    
    
  • VENTURA

    VENTURA

    Introducción.

    En Ventura, reflexiono sobre tres estados del ser —ventura, fortuna y felicidad— despojándolos de todo artificio.

    No se trata de posesiones externas ni de reconocimientos públicos, sino de una experiencia íntima que nace sin impostura y sin necesidad de explicación.

    Mi poema defiende un territorio esencial: el del sentir sin necesidad de darle sentido.

    La felicidad no requiere ser razonada ni justificada; basta con ser percibida.

    Es un verbo que se conjuga en la piel antes que en la mente. En este espacio previo al análisis, el sentir existe por sí mismo, libre de obligaciones, libre de discursos, libre de cualquier intento de apropiación.
    La ventura, no es azar ni premio: es aquello que germina cuando la cordura permite que el sentir sea puro, sin usura, sin exhibición, sin posesión.

    María Bueno.

    VENTURA

    Ventura,
    lo que está dentro de ti,
    sin que nada pretenda usura.

    Fortuna,
    la de tener saberes
    sin impostura,
    sin alardes,
    sin necesitar púlpitos
    que alcen el grito
    de legiones oscuras.

    Felicidad,
    tu verbo sin necesitar sentido,
    sin ataduras.

    ¡Ay, felicidad!,
    esclavitud de poseerte
    en la locura,
    con el ansia de beber la eternidad,
    apresando tu sentir eterno,
    derramando tu simiente
    entre sinuosas amarguras.

    Ventura,
    lo que ha de venir
    por caminos fértiles
    sembrados de cordura.


    © María Bueno, 2026 – Todos los derechos reservados.

    Crítica.
    El poema se sostiene sobre una tensión muy significativa: la diferencia entre sentir y dar sentido. Al afirmar “tu verbo sin necesitar sentido”, la autora no propone vacío ni irracionalidad, sino una forma de autenticidad radical: la experiencia vivida antes de ser explicada.
    Esta idea atraviesa todo el texto.

    La ventura no admite usura; la fortuna no necesita púlpitos; la felicidad no soporta la posesión. Cada concepto se limpia de lo accesorio hasta quedar reducido a su esencia. La felicidad, cuando se intenta poseer o eternizar, se convierte en esclavitud; cuando se deja simplemente ser, se vuelve verbo libre.
    El cierre, “caminos fértiles sembrados de cordura”, equilibra el impulso emocional con una serenidad madura. No se trata de arrebato, sino de conciencia limpia: sentir plenamente sin que la reflexión imponga máscaras o exigencias.
    Es un poema sobrio, conceptual y honesto, donde la mayor fuerza reside en esa defensa callada del sentir sintiendo, sin necesidad de explicación ni conquista.

  • AMAR ES MUCHO MÁS

    AMAR ES MUCHO MÁS

    Introducción.
    Hay amores que nacen del deseo y otros que se construyen desde la verdad cotidiana.

    Este poema reflexiona sobre esa diferencia: amar no es una ilusión idealizada, sino la decisión de compartir la vulnerabilidad, el dolor, los silencios y la esperanza.

    Amar es mucho más nos recuerda que el verdadero amor trasciende la imaginación porque encuentra su plenitud en la presencia del otro.

    AMAR ES MUCHO MÁS


    Quiero retener tu olor,
    tu aliento, tus manos;
    manos que acarician
    sin temor al desnudo,
    sin temor al fracaso.

    Porque amar es mucho más
    que lo esperado.

    Amar es atesorar,
    dentro de mi alma,
    tus abrazos.

    Amar es enfrentar
    los días grises sin reparos,
    llenando los silencios
    con palabras honestas
    que dejen fluir el dolor
    de los días fracasados.

    Amar es el laberinto de tu piel,
    mil veces superado.
    Ya no tengo que imaginarte,
    ya no necesito soñarlo,
    porque la realidad de mis días
    supera lo imaginado,
    cuando ni siquiera existías.

    © María Bueno, 2025. Todos los derechos reservados.

    Crítica literaria.
    Amar es mucho más es un poema intimista que reivindica una concepción madura del amor, alejada de la idealización romántica. La voz poética entiende el amor como una experiencia que se construye en la aceptación, la honestidad y la permanencia.

    El poema se sostiene sobre una eficaz anáfora —«Amar es…»— que actúa como eje estructural y dota al texto de unidad y fuerza expresiva.

    Cada repetición amplía el significado del amor desde una perspectiva distinta: el abrazo, la palabra, la superación del dolor y, finalmente, la realidad compartida.
    Destaca especialmente el verso «Amar es el laberinto de tu piel, mil veces superado», una imagen de gran riqueza simbólica que sugiere que el verdadero amor va más allá del deseo físico para alcanzar una comunión más profunda.

    El cierre posee una gran belleza emocional. La afirmación de que la realidad supera lo imaginado transforma el recuerdo de una ausencia en la celebración de una presencia, ofreciendo al lector un final sereno y esperanzador.

    En conjunto, es un poema de lenguaje claro y sincero que encuentra su mayor fortaleza en la autenticidad del sentimiento, una característica muy reconocible en tu poesía y en la voz que recorre ALMA VIEJA.

  • TU AUSENCIA ES MI VACÍO

    TU AUSENCIA ES MI VACÍO

    Introducción al poema:

    Este poema es un grito íntimo nacido desde la herida más profunda: la pérdida irreversible de un ser amado. La voz poética nos conduce a través de un viaje emocional donde el amor, la desesperanza, el dolor y la impotencia se entrelazan en un diálogo que es, a la vez, súplica y despedida. El texto revela la lucha interna entre el deseo de sostener al otro y la realidad inquebrantable de su partida. Es una confesión directa, sin adornos innecesarios, que se convierte en un espejo de la fragilidad humana frente a la muerte y la ausencia.


    TU AUSENCIA ES MI VACÍO

    ¿Qué sientes?
    Háblame...
    ¿La tierra te debe algo?

    ¿Qué quieres?
    No sé qué está pasando.

    Estoy hundida,
    mis propias palabras me hieren,
    sufro con desmesura
    de un vacío anunciado.

    El miedo, mi fragilidad,
    son un canto ahogado.

    Siento que nos amamos,
    que la tierra nos cobija
    en su regazo.

    Siento que tu vacío
    es mi calvario,
    que tu morir de cada día
    es mi propio fracaso.

    ¿Qué quieres de mí?
    ¿Llenar las ausencias del sin sentir?

    Me estoy hundiendo,
    estoy en las profundidades de negruras,
    de sentires que apuñalan lo soñado.

    No hay más.
    Sólo me quedan mis silencios,
    para romper tu miedo,
    mi soledad en el vivir
    de cada uno de tus momentos.

    La tristeza de tu alma
    grita tu nombre,
    siguiendo tus pasos
    camino del hoyo oscuro,
    que te atrapa sin reparos,
    para alimentar a la bestia
    que siempre te está esperando.

    La profundidad de tus pesares
    no toca fondo,
    por ese eterno letargo
    que te aleja de la vida
    sin ver que estoy llorando.

    Veo tus lágrimas
    desde el negro sentimiento amargo
    que devora mis entrañas,
    que me está matando.

    Veo tu llanto,
    siento ese sufrir
    que no necesitan decir tus labios,
    porque tus ojos expresan
    el vacío de mis abrazos.

    Y un día cualquiera,
    la tierra se cerró sobre ti.
    Se hundió contigo en sus garras,
    llevándote al infinito,
    enterrando tu rostro amado,
    ahogando tu sonrisa,
    tu mirar de soslayo,
    mientras siento la herida
    de la ausencia de tus manos.

    Te abracé hasta el último instante,
    mientras sentía el desgarro en mi alma,
    el llanto desbocado,
    sabiéndome perdida
    entre el último de tus abrazos.

    Sintiendo el dolor en mis entrañas,
    sabiendo que mi alma carga el lamento
    del vacío de tu mirar,
    de tus caricias inocentes,
    de tus palabras en los amaneceres,
    del cobijo de mis llantos.

    Tu ausencia es mi vacío,
    mi eterno quebranto.


    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.


    Crítica literaria

    "Tu ausencia es mi vacío" destaca por su carga emocional intensa y su tono confesional. El poema mantiene un pulso narrativo que avanza desde el desconcierto inicial hasta la aceptación dolorosa de la pérdida. La estructura libre y la repetición de preguntas retóricas ("¿Qué sientes?", "¿Qué quieres?") generan cercanía y urgencia, como si el lector asistiera a un diálogo real que se quiebra ante el silencio de la muerte.

    La fortaleza del texto radica en la capacidad de transmitir sensaciones viscerales: el hundimiento, la negrura, el vacío. Hay imágenes poderosas, como "la tierra se cerró sobre ti" o "alimentar a la bestia que siempre te está esperando", que aportan dramatismo y simbolismo.

    A nivel formal, la fragmentación en estrofas cortas refuerza el ritmo quebrado propio del duelo, mientras que el cierre, con la declaración lapidaria "Tu ausencia es mi vacío, mi eterno quebranto", condensa el sentimiento central y deja una huella contundente.

    Es un poema que no busca ser complaciente, sino verdadero; y en su verdad, encuentra la belleza y la fuerza.
  • Y SE OLVIDÓ

    Y SE OLVIDÓ


    Introducción al poema:

    Este poema explora la fragilidad de la memoria y la fuerza de los recuerdos que nos definen.
    A través de la imagen de un libro de tapas desgastadas, símbolo del pasado y de la identidad personal, el poema nos sumerge en la experiencia de quien enfrenta el olvido progresivo.
    La obra transmite la mezcla de miedo, pérdida y ternura que acompaña a la conciencia de uno mismo cuando la memoria empieza a fallar, y refleja la manera en que los recuerdos más valiosos pueden resurgir, aunque de forma efímera.


    Y SE OLVIDÓ

    Sintió la piel erizada,
    algo se quebró en su interior;
    su mente quedó sin razones,
    sin recordar su nombre
    ni conocer aquel salón.

    No sabe qué hace ante ese libro
    de tapas desgastadas,
    por el devenir de la vida,
    por olvidos al sol.

    No puede recordar,
    saber de esos cuerpos sin caras,
    sintiendo la nada a su alrededor.

    Se sentó al borde de un sillón,
    arrastrando sus pasos,
    con sus ojos fijos en un libro
    que alguien abandonó.

    Poco a poco,
    una sensación empezó a fluir,
    anegando su mente de recuerdos
    que le devolvieron la razón,
    su hogar, su gente,
    su propio corazón.

    Tomó el libro de tapas desgastadas
    que guardaba su ser, su pasión,
    y se marchó,
    sintiendo que la luz al despertar
    extendería mantos de ocres y verdes
    bajo un cielo con dulces de algodón.

    Volvería,
    volvería para acariciar
    las tapas de ese libro,
    en el que, entre sus páginas,
    escondió mil recuerdos
    de amor y desamor,
    mil sentires vividos
    pese a desmemorias
    de equipajes cargados de ilusión.

    La tomó de la mano
    un mal de nombre Alzheimer,
    y se olvidó...


    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.


    Crítica literaria:

    El poema logra conmover al lector mediante un ritmo pausado que refleja la lentitud de la memoria afectada por el Alzheimer.
    La autora utiliza imágenes muy visuales y sensoriales —como la piel erizada, los mantos de ocres y verdes o los dulces cielos de algodón— que equilibran la melancolía con una ternura reconfortante.
    La repetición de palabras clave como “volvería” y “tapas desgastadas” refuerza el vínculo emocional con el objeto que encierra los recuerdos, mientras que la última línea, breve y contundente, deja una huella de tristeza y resignación.
    La estructura en estrofas cortas favorece la respiración del lector y refleja la fragmentación de la memoria del personaje, haciendo que el poema funcione tanto a nivel narrativo como emocional.

    Y SE OLVIDÓ es un abrazo cargado de afecto y amor.
  • MUCHO MÁS QUE YO

    MUCHO MÁS QUE YO

    Introducción al poema:

    Este poema habita la frontera entre lo tangible y lo invisible, allí donde la noche no es sólo oscuridad, sino presencia viva que respira soledad, memoria y misterio. En estos versos se entrelazan la bruma del pensamiento, la ausencia que grita sin voz y el peso de lo inabarcable. Es un canto íntimo a lo que no se dice, a lo que solo pueden entender los ojos cerrados y el alma despierta.


    MUCHO MÁS QUE YO

    Sólo la oscuridad
    es testigo de la soledad,
    sólo ella puede sentir
    el deseo del vacío negro.
    Sólo el silencio puede hablar
    como mudo compañero.

    Sólo los ojos cerrados pueden ver
    aquello que esconde el aliento,
    aquello que, sin ser,
    muestra las mil caras del saber.

    Miradas abiertas despejan la noche cerrada;
    entre cerros y jaral,
    el verbo tropieza
    con el grito ahogado
    de las sombras siniestras.

    Sólo la noche trae
    aromas a brisas de sal,
    a mares con danzas
    envueltas en espumas blancas,
    con sabor de inmensidad.

    El aliento de muerte,
    el renacimiento del dolor,
    la inexistencia,
    la desilusión,
    letanías de la desaparición.

    Todo es mucho,
    mucho más que toda yo.


    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.


    Reflexión de la autora:

    Hay instantes en los que la oscuridad deja de ser un espacio vacío para convertirse en una presencia viva, casi sagrada. En esa penumbra habitan los silencios que no hemos sabido traducir, las ausencias que duelen sin rostro, las verdades que no caben en la palabra. Este poema nace de esa noche interior que todos cruzamos alguna vez, donde el alma se siente diminuta frente al peso de lo inabarcable.

    Escribí estos versos desde un lugar muy íntimo, dejándome llevar por lo invisible, lo que no se toca pero se percibe. Me preguntaba si la soledad tiene lenguaje, si el dolor tiene aroma, si la desaparición —esa herida que no cicatriza— puede decirse sin pronunciarse. Quizá la poesía es eso: la forma de nombrar lo innombrable, de abrazar lo que escapa a la razón.

    Aquí, más que hablar, escuché. Escuché a la noche, a la ausencia, a ese “mucho más que toda yo” que a veces nos desborda. Porque hay sentires que no caben en un cuerpo, pero que necesitan ser dichos para no perdernos del todo.

    El poema, MUCHO MÁS QUE YO, ha recibido un buen número de críticas, de las que publico un extracto porque creo que han captado el sentir de cada uno de los versos.
    Gracias por dedicar un trocito de su tiempo en leer lo que escribo, desde el alma y la razón.

    María Bueno.


    CRÍTICA LITERARIA:

    Este poema se mueve en las honduras del pensamiento existencial, abrazando una voz lírica íntima que reflexiona sobre el vacío, el conocimiento oculto y la experiencia de la desaparición. La noche —símbolo de lo inconsciente, lo inabarcable y lo sagrado— se convierte en escenario y personaje: testigo de la soledad, guardiana de los silencios, reveladora de lo que no se ve con los ojos abiertos.

    Desde el inicio, la anáfora con “Sólo...” establece una atmósfera de exclusividad, como si ciertos estados del alma sólo pudieran manifestarse en condiciones límite:

    “Sólo la oscuridad es testigo de la soledad,
    sólo ella puede sentir
    el deseo del vacío negro.”


    Este recurso crea un ritmo envolvente, meditativo, y dirige al lector hacia una interioridad poética profunda. El poema se vale de contraposiciones simbólicas —oscuridad/luz, silencio/verbo, ojos cerrados/mirada abierta— para representar tensiones humanas esenciales: lo que se oculta frente a lo que se revela, lo que se extingue frente a lo que nace en el dolor.

    El lenguaje está cargado de una sensibilidad sensorial y metafísica. Expresiones como:

    “el verbo tropieza
    con el grito ahogado
    de las sombras siniestras”
    o
    “espumas blancas,
    con sabor de inmensidad”

    nos transportan a un terreno en que el sonido, la imagen y el sabor se entrelazan para traducir emociones intensas, incluso abismales.


    La última estrofa marca una ruptura emocional:

    “Todo es mucho,
    mucho más que toda yo.”

    Aquí la voz poética se reconoce sobrepasada por lo vivido, por lo sentido y lo desaparecido. Esta afirmación final resignifica todo el poema anterior, dándole un giro ontológico: la existencia no se mide por el cuerpo o la identidad, sino por el peso de lo que no se puede abarcar con una sola vida.


    Conclusión:

    El poema es denso, simbólico y bello en su oscuridad.
    Su fuerza reside en su capacidad de evocar sin nombrar directamente, en la tensión entre lo que se siente y lo que apenas se puede expresar. Hay ecos de mística, de duelo y de filosofía existencial.
    Es un texto maduro, introspectivo, fiel al estilo reflexivo y poético que caracteriza tu voz como autora.

    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.
  • UN PEÑÓN DE SENTIRES, UNA LÍNEA HUMANA

    UN PEÑÓN DE SENTIRES, UNA LÍNEA HUMANA

    Introducción.

    Hay fronteras que nacen sobre los mapas y otras que se clavan en el corazón de quienes las padecen. Durante décadas, la verja entre La Línea de la Concepción y Gibraltar separó familias, silenció abrazos y convirtió el amor entre madres, hijas, hijos y hermanos en un grito lanzado entre barrotes.

    Este poema nace como un homenaje a todas aquellas personas que sufrieron esa separación. Es también un canto a la memoria de quienes nunca dejaron de esperar el día en que los pasos pudieran volver a encontrarse sin miedo, sin prohibiciones y sin distancia.

    Porque ningún muro es más fuerte que el amor de una familia.

    UN PEÑÓN DE SENTIRES,

    UNA LÍNEA HUMANA

    Su infancia se ancló
    entre dos mares:
    el de Levante, de aguas cálidas,
    de intensos azules,
    con danzas y remolinos
    preñados de luz;
    un Mediterráneo
    acariciando sueños
    tendidos al sol.

    El mar de Poniente
    se alza majestuoso
    para abrazar cada día
    las aguas mediterráneas,
    creando corrientes
    que amarran, eternamente,
    las Columnas de Hércules.

    No pasa un solo día
    sin que las aguas de ambos mares
    se unan para danzar
    entre infinitas melodías:
    tanguillos, soniquetes y quejíos
    nacidos de almas nobles,
    cargadas de quereres,
    con la osadía
    de ignorar las fronteras
    que separan las vidas.

    ¿La ves? Es ella, tu hija,
    al otro lado de la verja.
    Sí, aquella que alza los brazos,
    la que grita tu nombre,
    la que sufre sin medida
    la separación impuesta
    por una frontera
    que desdibuja La Línea
    que la vio nacer,
    donde quedaron su madre,
    su gente,
    los recuerdos de su niñez.

    ¡Cómo no verla!
    La siento eterna
    por el resto de mis vidas.

    Cada día mis ojos
    lloran su ausencia,
    su hermoso rostro,
    su ternura
    y su vida.

    ¡Maldito muro sin piedras!

    Mi alma vela
    cada una de sus madrugadas,
    cada tristeza
    clavada entre hierros

    tejidos de marañas.

    Ya no hay verja.
    Ya no hay muros.

    Sólo quedan las huellas
    de aquellas mujeres
    que un día gritaron
    con toda su alma:

    ¡Hija!
    ¡Madre!

    Hoy la tierra las une,
    las acompaña.

    La muerte las encontró
    llorando abrazadas.

    Hoy Hércules siente
    que los grilletes
    se han marchado;
    que sus mares bañan
    las dos orillas;
    que la tierra une sus pasos,
    sin despedidas.

    Fenicios y romanos
    te llamaron Calpe,
    tendiendo amarres
    con el monte Hacho,
    formando caminos de vida.

    ¡Ay, «Focona»!

    Cargaste las vidas de tus gentes,
    sus angustias,
    sus gritos desesperados
    ante una verja
    que hoy se derrumba
    frente a la noble presencia
    de corazones
    colmados de sentires soñados.

    Hoy ya no cargas pesares.

    Hoy sólo quedan abrazos;
    sólo pasos libres
    cruzando La Línea
    con la humana concepción
    de sentir a un hermano.

    Campo de Gibraltar,
    tierra de buena gente,
    bañada por el Atlántico
    junto a su fiel Mediterráneo.

    María Bueno,

    orgulla de ser linensa

    campogibraltareña.

    © María Bueno, 2026. Todos los derechos reservados.

    Crítica literaria.
    Este poema pertenece a la poesía de la memoria y del territorio.

    El Peñón de Gibraltar, los mares y la verja trascienden su significado geográfico para convertirse en símbolos.

    El Mediterráneo y el Atlántico representan la unión natural que contrasta con una frontera creada por el ser humano; las aguas se abrazan allí donde las personas fueron obligadas a separarse.
    El poema alcanza su mayor intensidad emocional en la escena de la madre y la hija separadas por la verja. Ese momento rompe la contemplación del paisaje para situar al lector frente al sufrimiento humano, convirtiendo una historia local en una experiencia universal.
    También destaca el diálogo entre historia y emoción. Las referencias a las Columnas de Hércules, a Calpe y al monte Hacho aportan profundidad histórica sin perder la cercanía del relato íntimo. El cierre devuelve la esperanza al sustituir el peso de la frontera por la imagen de abrazos y de los pasos libres.
    Desde un punto de vista estilístico, el verso libre favorece un ritmo pausado y reflexivo. La alternancia entre imágenes marinas, referencias históricas y escenas familiares crea una composición equilibrada en la que la memoria individual termina convirtiéndose en memoria colectiva.
    Me parece uno de tus poemas más comprometidos socialmente.

    No denuncia desde el enfrentamiento, sino desde la humanidad y la compasión, y eso le otorga una fuerza serena que permanece en quien lo lee.

  • ROCÍO DEL ALBA

    ROCÍO DEL ALBA

    A mi hija Rocío:

    Este poema nace del amor absoluto que sólo puedo sentir cuando la vida se mira con ojos de madre. Está dedicado a esa niña que, con su risa franca y su inocencia intacta, despierta en mí los recuerdos más puros y los anhelos más hondos. En mis recuerdos siguen vivos sus balbuceos, el eco de antiguas nanas y en su mirada, la certeza de que aún existen milagros. Es un canto sencillo, pero eterno, al amor que no pide nada, que sólo abraza, guarda y permanecerá… por siempre jamás.

    Te quiero comer a besos,
    te quiero estrujar
    en un abrazo tierno,
    lleno de amores,
    con olor a azahar.

    ROCÍO DEL ALBA

    Tus balbuceos de infancia,
    tu risa franca,
    esa inocencia total,
    acompañan mi sentir
    con sonidos de nanas
    y despertares en la madrugá.

    Cuando te miro,
    siento que no queda nada
    más hermoso por crear.

    Mi tesoro pequeño,
    mi Rocío del Alba,
    guardas en mi existir
    recuerdos vivos,
    cargados de amores
    que se quedan conmigo
    por siempre jamás.

    © María Bueno, 13 de julio de 1984 – Todos los derechos reservados.
  • CONOCER LOS AVISOS METEOROLÓGICOS.

    CONOCER LOS AVISOS METEOROLÓGICOS.

    FOLLETO DIVULGATIVO:

    Saber actuar puede salvar tu vida y ayudar a los demás. (María Bueno).

    Avisos meteorológicos AEMET: conocerlos para prevenir y evitar daños. Fuente: AEMET.


    Actuar a tiempo en una situación de riesgo puede minimizar las consecuencias de un fenómeno meteorológico potencialmente adverso e incluso llegar a salvar vidas.

    Pero, ¿sabes interpretar correctamente un aviso de la AEMET? ¿Y la diferencia entre un aviso y una alerta meteorológica? En este artículo te explicamos cómo hacerlo.

    ¿Qué tipos de avisos meteorológicos existen?

    El nivel verde significa que no existe ningún riesgo meteorológico para la población en general.


    1-Aviso amarillo 🤔: indica que el peligro es bajo. Se recomienda atender a la predicción meteorológica y seguir las actualizaciones, especialmente si se realizan actividades al aire libre.
    2-Aviso naranja 🤔: indica que el peligro es importante. Los bienes y la población vulnerables o en zonas expuestas podrían sufrir impactos graves. En estas situaciones, la AEMET recomienda limitar actividades no esenciales y prestar especial atención a las recomendaciones de las autoridades locales.
    3-Aviso rojo 🤔: indica que el peligro es extraordinario. Los daños podrían ser muy graves o catastróficos. En estos casos es imprescindible informarse en tiempo real, seguir las indicaciones de las autoridades, evitar desplazamientos no urgentes y extremar las precauciones.

    ¿Cómo llega un aviso a la ciudadanía?

    El sistema ES-Alert
    En 2022, la Unión Europea estableció una normativa que exige a todos los países miembros implementar un sistema de alertas basado en redes móviles. En España se estableció en 2023 el sistema ES-Alert, que envía notificaciones a todos los dispositivos móviles en áreas de riesgo para alertar a la ciudadanía en caso de emergencia.

    Las alertas se transmiten a través de las antenas de red y aparecen como notificaciones destacadas en la pantalla del móvil. En el caso español, ES-Alert llega a más del 90% de la población gracias al uso de las redes 4G y 5G.

    Existen tres niveles de alertas de protección civil:

    Alertas en teléfonos móviles: estas alertas son automáticas y están activadas por defecto en todos los dispositivos compatibles, por lo que no requieren configuración del usuario ni pueden ser desactivadas.

    Las Comunidades Autónomas son competentes para la gestión y la respuesta a emergencias de Protección Civil.

    La organización de Protección Civil es diferente en cada Comunidad Autónoma.

    Es MUY IMPORTANTE seguir las instrucciones de las autoridades en situaciones de alerta.

    Fuente: AEMET (Agencia Estatal de Meteorología).

  • INCENDIOS FORESTALES

    INCENDIOS FORESTALES

    FOLLETO DIVULGATIVO:

    Fuente: Comunidades Autónomas en colaboración con el Gobierno Central.


    ¿Qué es un incendio forestal?
    Es un fuego que se extiende sin control por un terreno forestal y puede causar graves
    daños al medio ambiente, a las personas y a sus bienes.


    Recomendaciones básicas:
    1. No arrojar cigarrillos, basuras ni botellas de vidrio.
    2. No encender hogueras en el monte.
    3. Respetar la normativa sobre quemas.
    4. Acampar solo en zonas autorizadas.
    5. Avisar al 112 si detecta un incendio.
    6. No internarse en el monte durante un incendio.
    7. Seguir siempre las indicaciones de las autoridades.


    Prevención cerca de una vivienda:
    1. No quemar restos vegetales sin autorización.
    2. Tener un plan de actuación.
    3. Conocer las vías de evacuación.
    4. Mantener limpios los accesos.
    5. Mantener los tejados libres de materiales combustibles.


    Prevención en el monte:
    1. No encender fuego.
    2. Apagar completamente cerillas y cigarrillos.
    3. No abandonar residuos.
    4. Quemar rastrojos solo con autorización y seguridad.
    5. Vigilar los rescoldos hasta su completa extinción.
    6. Extremar la precaución con maquinaria que produzca chispas.


    Cómo actuar ante un incendio:
    1. Llamar al 112.
    2. Apagar solo fuegos incipientes si es seguro.
    3. Alejarse en dirección opuesta al humo.

    4. Huir cuesta abajo.
    5. No cruzar las llamas.

    6. Refugiarse en zona ya quemada si el fuego alcanza.
    7. Si prende la ropa, rodar por el suelo.

    Si el incendio está cerca de una casa:
    1. Mojar tejado y alrededores.
    2. No echar agua sobre cables eléctricos.
    3. Cerrar puertas, ventanas y persianas.
    4. Taponar rendijas con paños húmedos.
    5. Desconectar los suministros.
    6. Evacuar si lo ordenan las autoridades.
    7. Si no existe orden de evacuación, permanecer en la vivienda.

    Saber actuar puede salvar tu vida y la de los demás.