Introducción al poema.
En VENTURA, la voz poética reflexiona sobre la verdadera riqueza del ser humano. Frente a la impostura, la exhibición del saber o la ambición de poseer la felicidad, el poema propone una mirada más profunda: la fortuna verdadera reside en lo que habita dentro de nosotros, en la sabiduría humilde y en la capacidad de vivir sin amasar amarguras.
El texto avanza como una meditación que distingue tres estados del espíritu —ventura, fortuna y felicidad— para concluir que lo verdaderamente valioso no se conquista con ansia ni se exhibe ante los demás. La auténtica ventura llega de forma natural, por caminos fértiles, cuando el alma se mantiene libre de amargura.
Poema corregido y estructurado
VENTURA
Ventura,
lo que está dentro de ti
sin que nada pretenda usura.
Fortuna,
la de tener saberes
sin impostura,
sin alardes,
sin necesitar púlpitos
que alcen el grito
de legiones oscuras.
Felicidad,
tu verbo
sin necesitar sentido,
sin ataduras.
¡Ay, felicidad!,
esclavitud de poseerte
en la locura,
con el ansia de beber la eternidad,
apresando tu sentir eterno,
derramando tu simiente
entre sinuosas amarguras.
Ventura,
lo que ha de venir
por caminos fértiles
amasando cordura.
© María Bueno, 2026 – Todos los derechos reservados.
Crítica literaria.
Este poema posee una estructura conceptual muy interesante, construida sobre tres palabras clave: ventura, fortuna y cordura.
Cada una aparece como una especie de estación del pensamiento, desde la que se reflexiona sobre la condición humana.
Aspectos especialmente logrados:
La idea central: plantear que la verdadera riqueza es interior y no necesita ostentación.
La crítica implícita al falso saber: “sin necesitar púlpitos / que alcen el grito / de legiones oscuras” es uno de los versos más potentes del poema.
El cierre: volver a “ventura” crea una estructura circular que da sensación de reflexión completada.
Imágenes y lenguaje:
El poema utiliza imágenes simbólicas interesantes:
“púlpitos” y “legiones oscuras” → crítica a discursos de poder o manipulación.
“beber la eternidad” → metáfora de la obsesión humana por poseer la felicidad.
“derramando tu simiente” → sugiere cómo la felicidad, cuando se persigue con ansiedad, puede mezclarse con la amargura para crear cordura.
Valor global del poema:
Es un poema filosófico y meditativo, muy coherente con tu manera de escribir, María: reflexiona sobre el ser humano, el conocimiento y la autenticidad interior. No busca impresionar con artificios, sino pensar el mundo desde dentro, algo muy presente también en muchos de tus poemas que forman parte de ALMA VIEJA.
VENTURA

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