Introducción al poema.
Hay palabras que pesan más por su vacío que por su tamaño. Este poema nace de ese cansancio que provoca escuchar discursos huecos, voces que presumen grandeza mientras esconden la pobreza de un sentir que no saben nombrar. Aquí, la voz poética camina despacio, desde la verdad íntima de lo sentido, frente a quienes llenan la boca de palabras que no significan nada.
El poema es una defensa de la conciencia, de la autenticidad y de la humildad de quien sabe que lo profundo no necesita alzarse: basta con ser verdadero.
PALABRAS GRUESAS
No me hables con la boca llena
de palabras grandes,
de palabras huecas.
¡Ay, necio de ti!,
de qué llenas tus carrillos
cuando hablas de mí.
¿Sabes cuál es mi sentir?
Mi sentir camina lento
por rutas sin descubrir.
Con paisajes llenos de vidas
que precisan un sentir.
Sentires llenos de palabras
que mi boca no sabe decir,
porque muda es la conciencia
cuando se habla sin decir.
Lo grueso no cabe en boca alguna,
porque más que formar palabras
la boca tiende a escupir.
© María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.
Crítica literaria:
PALABRAS GRUESAS es un poema de denuncia suave pero firme, donde la fuerza nace de la sinceridad. Destacan:
1. La oposición entre dos lenguajes.
El poema contrapone lo grande y hueco con lo íntimo y verdadero. La boca llena de “palabras gruesas” simboliza la impostura; la conciencia muda, en cambio, simboliza la verdad que no necesita exhibirse.
2. El ritmo es pausado y reflexivo.
Los versos caminan “lentos”, igual que el sentir de la autora. Esa lentitud le da al poema un tono meditativo.
3. La contundencia final.
El cierre es especialmente poderoso:
“Lo grueso no cabe en boca alguna,
porque más que formar palabras
la boca tiende a escupir.”
La imagen es fuerte, ética y estética: denuncia aquello que no nace del alma sino del ego.
4. La coherencia emocional.
Todo el poema está sostenido por una voz que se sabe pequeña en apariencia, pero grande en verdad. Es un texto fiel a tu estilo, María: humanista, honesto, íntimo.
