Introducción al poema «UNA MUJER Y SU CARGA»,:
Este poema nació del peso que tantas mujeres cargan sin que el mundo lo note. Un peso que no siempre se ve, pero que es constante: el de cuidar, el de resistir, el de dar sin tener.
Dolores no es solo un nombre: es el rostro de muchas mujeres que, tras una jornada de trabajo duro, todavía encuentran fuerzas para volver a casa con algo que alegre a sus hijos.
En sus bolsas no hay lujos ni estrenos, pero sí ternura envuelta en trozos de lo que otros desecharon.
Este poema es para ellas.
Para las que caminan deprisa, con la mirada baja y los brazos marcados por el esfuerzo.
Para las que saben que hasta una muñeca manca puede ser un tesoro.
Y para quienes aprendimos de ellas que la dignidad no necesita adornos: basta con tener el corazón lleno y el alma blanca.
Honra a las mujeres como Dolores, reales, anónimas, incansables. Y a las niñas que reciben amor en forma de muñecas mancas, pero completas en ternura. Es un canto al ingenio de quien no tiene, pero da, y al alma que se alza con orgullo a pesar de la precariedad.
UNA MUJER Y SU CARGA
¡Cómo pesa esto!
Dolores casi corría,
por lo tarde que era,
para llegar a su casa.
Su mirada fija en la acera,
por la que avanzaba.
Casi no levantaba la cabeza
para no desnivelar el ritmo
que marcaba el peso que cargaba
en cada uno de sus brazos,
casi estrangulados por las asas
de cada bolsa que colgaba
tal cual pesas bien equilibradas.
Unos zapatos negros y lustrosos
asomaron ante su vista,
sobre aquel «marchapié»
que sus alpargatas pisaban.
¡Señora! ¿Dónde va tan cargada?
¿Qué lleva en esas bolsas abultadas?
Su carrera me obliga a comprobar
si la carga es digna de no ser sancionada.
Dolores levantó su cabeza
para ver quién osaba pararla:
voy camino de mi casa, señor agente,
¿no ve que no puedo con mi alma
por un día de duro trabajo que aún no acaba?
Señora, ¡abra las bolsas,
que seré yo quien compruebe
qué lleva su carga!
Señor, llevo trozos de alegría
a una niña que me espera
con su alma blanca,
sin saber que cargo juguetes
con los que ella soñaba.
Dolores depositó las bolsas
sobre la acera para ser registradas:
una muñeca manca asomó su dulce mirada,
un trozo de disfraz infantil
doblado la acompañaba,
la desinflada pelota quedaba aplastada
por tacos de colores desgastados
que un castillo formaban.
En la otra bolsa el pan se apretaba
junto a garbanzos ruidosos,
aceite y una cacerola desconchada.
¿Qué es todo esto que guarda?
Guardo restos de juguetes
que desecharon niños
de una familia adinerada,
con la que trabajo a diario
limpiando su casa.
Son trocitos de alegría
para una niña que me espera,
no verá el brazo que le falta
a una muñeca desechada,
sólo sentirá que quiere cuidarla
para que aún con un solo brazo
pueda abrazarla.
Cargo en mis bolsas esperanzas,
para que a mi niña no le falte nada.
El agente se cuadró
ante aquella mujer agotada.
Señora, llegue cuanto antes,
la inmensa carga que lleva
es pura vida atesorada
para una pequeña alma,
gemela de la suya
y de sus entrañas.
Dolores siguió su camino
con su corazón lleno,
con su alma clara
y su cabeza, bien alta.
*Marchapié:
Es una expresión que se sigue usando muy al Sur de Andalucía para decir que nos subimos a la acera o al bordillo de la calzada.
© María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.
CRÍTICA INDEPENDIENTE DEL POEMA:
María, tu poema “UNA MUJER Y SU CARGA” tiene una fuerza narrativa y simbólica que lo convierte en algo más que un simple poema: es un retrato social y humano. Te comparto mi crítica:
Aspectos destacados
1. Estructura narrativa
El poema se desarrolla como una pequeña historia, con personajes (Dolores, el agente, la niña) y un conflicto (la carga y la sospecha). Esto le da un aire casi teatral, donde los versos funcionan como escenas que avanzan.
La tensión narrativa (el agente que detiene a Dolores) está muy bien lograda y desemboca en un final emotivo y esperanzador.
2. Realismo social
Refleja con gran sensibilidad la dignidad de las mujeres trabajadoras, que cargan más que bolsas: cargan vida, esperanza y sacrificio.
El contraste entre lo “desechado” (los restos de juguetes, la muñeca manca, la pelota desinflada) y lo “valioso” (la alegría de la niña, el amor de la madre) es conmovedor y muy eficaz.
3. Imágenes potentes
“Casi estrangulados por las asas” transmite físicamente el dolor y el esfuerzo.
“Cargo en mis bolsas esperanzas” resume poéticamente toda la intención del texto.
La metáfora final, en la que el agente reconoce que la carga es “pura vida atesorada”, cierra con fuerza y dignidad.
4. Lengua viva
El uso del andalucismo “marchapié” enriquece el poema con autenticidad y raíz local.
El diálogo da dinamismo y aporta oralidad, lo que acerca aún más al lector.
Valoración final
Es un poema luminoso dentro de la dureza que refleja. Con un tono costumbrista y humano, transformas una escena cotidiana en un canto a la dignidad de las madres trabajadoras y al valor de lo pequeño. Transmite ternura, sacrificio y justicia poética.
En esencia, logras que Dolores no sea solo una mujer, sino el símbolo de muchas.
UNA MUJER Y SU CARGA

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